Suenan los Happy Mondays, el segundo disco de la edición especial de Bummed con un montón de remezclas de Hallelujah y Wrote for Luck (temazo manchesteriano noventero para salir de fiesta al igual que Indian Rope de los Charlatans).
Ayer pillé el You Cross My Path en cedé y el vinilo de Chet Baker Sings (Pacific Jazz) en 180 gramos. Suenan cojonudos, sobre todo el de Chet Baker.
Chet Baker es muy triste. Es un susurro muy triste. Sé que andó por Marbella en uno de sus periplos por Europa.
Escuchando a Chet, el disco contiene uno de sus grandes clásicos, My Funny Valentine. Así que decidí poner la versión de Big Muff la cual me encanta. De ahí a Saint Germain, el Tourist. Y así, poco a poco, acabé escuchando electrónica. Cuando pasé esta crisis electrónica volveré a los Led Zeppelin y a Black Sabbath. Incluso a los Doors o Janis Joplin.
Me he dado cuenta que no tengo ninguna etiqueta de "electrónica". No sé si ponerla. De momento paso. Ya la pondré y revisaré entradas donde deba de "pegarla".
Chet Baker es un maldito. Chet Baker me sabe a generación beat. Sabe a sustancias maliciosas, sabe a no poder soportar su belleza, como le pasó a Morrison entre otros y otras. Es apasionante su biografía, al menos para mí. Pudiera no pasar de un yonkie para algunos. Pero sinceramente, me encanta pinchar a Chet Baker.
El Nightclub de Patricia Barber lleva una versión de I Fall In Love Too Easily que Chet Baker lo borda en este disco.
Chet Baker Sings lo tengo en cedé. Auxi fue la que se dio cuenta que el I Fall In Love Too Easily también lo versiona la Barber con su inconfundible sello personal.
Paso de los Happy. Pongo el Nightclub en el ipod.
Voy a pensar donde voy a almorzar.
¿Pescado?
martes, 29 de diciembre de 2009
Chet Baker y mis adorables beats!
sábado, 17 de octubre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
Paranoid

Ayer desenfundé Paranoid (Vertigo Records, 1970) y no he parado de escucharlo. No lo tengo en cedé (ups) ni en digital.
Me encanta el rock de esos años. Desde los Zeppelin a los Black Sabbath.
Todo un placer escucharlo. No sólo es el tema Paranoid. Planet Caravan es todo un colocón. Iron Man, War Pigs, ... El sonido de ese disco, de principio a fin es un colocón. Un dulce y cojonudo colocón de metal.
Estoy descansando. Hago cosas pero sin reloj. Respiro. Me queda una semana más de vacaciones.
Algunos vinilos de metal son los que más se cotizan. Los Maiden se cotizan tela. Es cierto que el heavy, allá por los ochentas eran de los pocos que compraban música y tienen un gran patrimonio en vinilo. Suelen ser discos muy bien conservados. Más en aquellos años. Prácticamente los discos se pinchaban poco, se pasaban a cinta y quedaba el vinilo bien guardado en su carpeta. Yo era igual. Ahora pincho más vinilo porque no tengo una pletina de cinta y porque el soporte está muy desfasado. Prefiero enchufar para grabaciones el ipod. La cosa es que en el ipod que uso como servidor musical toda la música que he pasado ha sido de digital a digital, nunca de analógico a digital. Se puede hacer pero no me complico. Me relaja mucho ordenar la colección de discos, sacarlos, pincharlos, ...
lunes, 20 de julio de 2009
radio y MP4. Antequera, las minicadenas, ...
En estos días apenas estoy escuchando música. Prefiero estar en casa con las ventanas abiertas. Es el sabor del verano. Tan sólo el trayecto a las siete y media de la mañana. Desde que aparco el coche hasta que entro en la oficina, con el emepecuatro. Con un café entre medias. En el coche escucho la radio.
Ahora que han pasado unos días me enchufo el emepecuatro con Michael Jackson. Meses antes de irme a vivir a Antequera sacó el Bad. Curioseando en la Wiki, fue en el ochenta y siete. Tenía una minicadena en el dormitorio y casi todo lo que escuchaba era cinta. Una minicadena de "doble pletina" que tanto se estilaron en los ochentas. En el salón seguíamos manteniendo un buen equipo. Pero recién llegado a Antequera escuché mucha música en esa minicadena. Eight Wonder, Michael Jackson, Black, Europe, ...todo lo que podía escuchar un niño de once años. El primer invierno que pasé en Antequera, sin lugar a dudas, uno de los más duros.
viernes, 19 de junio de 2009
heaven and hell...

El metal en mi vida se clasifica en pre-Heaven and Hell y post-Heaven and Hell. Harto de repasar la discografía de los Zeppelin, para mí, el heavy metal, entendido en el amplio sentido de la palabra, comienza aquí. Un antes y un después.
Es cierto que existe gran cantidad de discos heavys de innegable calidad. Pero si me quedo con un sonido metalero de los 80´s es con el sonido de este disco.
Y eso que no estaba Ozzy.
¿Viviste los 80´s? ¿Vestías pantalones en los que no cabía ni un alfiler? ¿Pasabas más tiempo buscando un peinado a la moda que estudiando? Cada vez que escucho el Heaven and Hell no puedo evitar pensar en Torremolinos y en esos ochenta. El tren y los autobuses de Portillo cargados de metaleros, con sus chaquetas de cuero en invierno y sus camisetas monstruosas en verano. Botas de baloncesto y mucha música en la cabeza.
Paso cada día por Torremolinos y algunas veces asoma una pequeña sonrisa en mi cara recordando noches de los primeros noventas en el Hard Rock o New York. También en Garfield o Ratman. Tenía gran encanto pasear por las galerías buscando a tu chica metalera entre ese microcosmos oscuro.
Hace relativamente poco conseguí Ritchie Blackmore's Rainbow, el primero, donde también canta Dio.