sábado, 17 de octubre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
Paranoid

Ayer desenfundé Paranoid (Vertigo Records, 1970) y no he parado de escucharlo. No lo tengo en cedé (ups) ni en digital.
Me encanta el rock de esos años. Desde los Zeppelin a los Black Sabbath.
Todo un placer escucharlo. No sólo es el tema Paranoid. Planet Caravan es todo un colocón. Iron Man, War Pigs, ... El sonido de ese disco, de principio a fin es un colocón. Un dulce y cojonudo colocón de metal.
Estoy descansando. Hago cosas pero sin reloj. Respiro. Me queda una semana más de vacaciones.
Algunos vinilos de metal son los que más se cotizan. Los Maiden se cotizan tela. Es cierto que el heavy, allá por los ochentas eran de los pocos que compraban música y tienen un gran patrimonio en vinilo. Suelen ser discos muy bien conservados. Más en aquellos años. Prácticamente los discos se pinchaban poco, se pasaban a cinta y quedaba el vinilo bien guardado en su carpeta. Yo era igual. Ahora pincho más vinilo porque no tengo una pletina de cinta y porque el soporte está muy desfasado. Prefiero enchufar para grabaciones el ipod. La cosa es que en el ipod que uso como servidor musical toda la música que he pasado ha sido de digital a digital, nunca de analógico a digital. Se puede hacer pero no me complico. Me relaja mucho ordenar la colección de discos, sacarlos, pincharlos, ...
viernes, 19 de junio de 2009
heaven and hell...

El metal en mi vida se clasifica en pre-Heaven and Hell y post-Heaven and Hell. Harto de repasar la discografía de los Zeppelin, para mí, el heavy metal, entendido en el amplio sentido de la palabra, comienza aquí. Un antes y un después.
Es cierto que existe gran cantidad de discos heavys de innegable calidad. Pero si me quedo con un sonido metalero de los 80´s es con el sonido de este disco.
Y eso que no estaba Ozzy.
¿Viviste los 80´s? ¿Vestías pantalones en los que no cabía ni un alfiler? ¿Pasabas más tiempo buscando un peinado a la moda que estudiando? Cada vez que escucho el Heaven and Hell no puedo evitar pensar en Torremolinos y en esos ochenta. El tren y los autobuses de Portillo cargados de metaleros, con sus chaquetas de cuero en invierno y sus camisetas monstruosas en verano. Botas de baloncesto y mucha música en la cabeza.
Paso cada día por Torremolinos y algunas veces asoma una pequeña sonrisa en mi cara recordando noches de los primeros noventas en el Hard Rock o New York. También en Garfield o Ratman. Tenía gran encanto pasear por las galerías buscando a tu chica metalera entre ese microcosmos oscuro.
Hace relativamente poco conseguí Ritchie Blackmore's Rainbow, el primero, donde también canta Dio.