jueves, 11 de marzo de 2010
Nineties
Mañana vamos a Madrid con unos amigos a ver a los Cranberries. Tras estos días me viene bien quitarme de en medio y pegarme una fiesta aunque tengo mucho cansancio. Muchos madrugones, unos días muy tristes, mucho trabajo, ...
Ayer pasó por el Rega toda una variedad de los noventas. Básicamente sonó el Ten de Pearl Jam, Nevermind de Nirvana, Siamese Dream de Smashing Pumkins, Second Coming de los Stone Roses...
Sin lugar a dudas, la banda de los noventas es Nirvana.
Vale, de acuerdo, es mass media, es música de masas, salían hasta aburrir en la MTV, explotaron/explotan el cadáver de Kurt Cobain casi tanto como el de Hendrix...
Bueno, no hay cadaver más explotado que el de Hendrix. Supera a Janis Joplin y hasta a Jim Morrison, oiga usted.
El Nevermind salió cuando estaba en tercero de BUP. Recuerdo pillarme el vinilo en invierno. Hacía mucho frío. Hace poco estuve en casa de mis padres y encontré la portada pero faltaba el vinilo. Donde carajo estará.
Durante un tiempo había un auténtico desorden y caos entre mis discos. No coincidía la portada con el vinilo que había dentro. Idem de idem para los cedés.
A día de hoy, todo está dentro de su portada exceptuando algunas cosas que quedan en casa de mis padres. Como por ejemplo, el vinilo del Nevermind de Nirvana.
Ese disco lo escuché hasta la saciedad. Mucho más que a Pearl Jam. Pasé de los Guns and Roses, Metallica y todo ese rock al sonido de Seattle.
Me gustaban mucho todas esas bandas de Seattle. Casi lo mismo que me ocurre con las bandas manchesterianas. Me gustaban las zatillas deportivas, los vaqueros gastados y camisetas. Jerseys de lana también. Rebecas. Ropa muy cómoda. Nada de los horteras ochentas metaleros con pelos cardados, pantalones de pitillo, la Heavy Rock o la Kerrang bajo el brazo, camisetas de Halloween,...
Como todo en esta historia, Seattle tiene su sello discográfico mítico. Sub Pop. Fueron los primeros en firmar un contrato con Nirvana o Soundgarden.
Luego llegó David Geffen y se llevó lo mejor de cada casa.
Me estoy haciendo la picha un lío.
El sonido de los noventas en USA no es Seattle.
Son los Sonic Youth.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
******* PequeñasSónicas ********
Ayer fue un día de locos. Compras, amigos, tapas, cena,... Estuve en la FNAC. Sonus Faber (los minimonitores Toys), Primare, Vicent, Rega, ...Lo que más me llamó la atención fueron unas cajas muy horteras de Vicent que sonaban como el culo. Estaban con el ampli y cedé de Vicent híbridos, el SV-236 con 100W a 8 ohm y los 10 primeros en Clase A. Definitivamente sonaba como el culo. Igual en otra sala más tratada o trabajada sonará mejor. Pero estaba rodeado de equipos modestos y sonaban mejor que Vicent. Y eso que lo trasteé. Lo puse a sonar en modo directo (la gente habría estado jugueteando con los mandos del tono). Pero ni por esas. Lo tenían con cables para cajas van den Hul, parecidos a los míos, de la misma construcción, con la tira central de silicona típica de VdH.
Compré un líquido limpiador de vinilos. Estos líquidos están bien para cuando se tiene una máquina limpiadora. Me da un poco de canguele usarlo porque se puede mezclar la pringue con el líquidos y esa pasta suele quedar incrustada en los surcos. De todos modos lo probé anoche con una edición de Tea for de Tilerman que está supercurrado de Cat Steven. No tenía nada que perder. Eso sí, el vinilo queda reluciente pero de sonido apenas noté alguna mejoría. Las máquinas limpiadoras de vinilos son fundamentales sobre todo para los discos nuevos. Suelen llegar la mayoría de ellos con una grasilla característica. Lo bueno de la máquina es el succionador o secador que lleva. Salen por una pasta gansa. O construirse una de modo artesanal con algún plato antiguo.
Desde ayer estoy en los primeros noventas y en la Mtv. Pasé al emepecuatro el Black Album de Metallica (Vertigo, 1991) y el Goo (Geffen, 1990) de Sonic Youth. Me encantan Sonic Youth. Me encanta ese tufo hormonal adolescente.
Ayer precisamente volví a flipar con Nirvana. Al margen de toda la prensa rosa que despertó y despierta Kurt&Courtney. Casi lo mismo que Sid y Nancy. Nevermind es uno de los discos que me llevaría a una isla desierta. No todo va a ser trios, cuartetos y quintetos de jazz. No todo es cool.
Sigo flipando con Sonic Youth. Sigo en Bachillerato. Encontré este video de unos niños haciendo un cover de Goo. Me parece genial.
martes, 1 de septiembre de 2009
Otro zurdo más.